TEMA 3. La enseñanza-aprendizaje y certificación de lenguas extranjeras por las instituciones internacionales
¡Hola, colegas!
Aquí tenéis la entrada correspondiente al
TEMA 3, el cual es el último del temario correspondiente a la docente Carla
Bouzada. En particular, este versa sobre el proceso de enseñanza-aprendizaje de
lenguas extranjeras y la emisión de certificados por parte de instituciones
internacionales. A este respecto, no voy a negar que yo, por mi formación y
experiencia laboral, esté particularmente sensibilizada sobre temas como la mercantilización
de lenguas y culturas, su cosificación o el imperialismo lingüístico y/o cultural (véasen las entradas anteriores: Tema 1, Tema 2, Tema 4), pero, de verdad,
en esta materia creo que me persiguen. Como creo que ya he hablado bastante sobre esto
(aunque por encima), y que uno de los objetivos de estas entradas es la reflexión,
voy a tratar de detenerme en otros aspectos más concretos que hemos visto en
clase (a pesar de que lo primero me parece central en cuanto a la enseñanza y
la certificación y, en realidad, no deberían dejarse de lado).
En primer lugar, cabe comentar que estoy de
acuerdo con que las autoridades educativas no estipulen sobre los métodos a
emplear en el aula, a pesar de que a veces sí orientan fervientemente, ya que
proporcionan una dosis de libertad al profesorado que es muy importante para una
buena y productiva práctica docente. Con todo, considero que, en esta
profesión, es fundamental auto-criticarse y actualizarse para no caer en la
conformidad. En este máster nos han transmitido de manera reiterada la
importancia de adaptarse al grupo-aula, algo que resultaba muy ajeno para una buena
parte de nosotras si teníamos en cuenta nuestra experiencia como estudiantes. Por
otra parte, en cuanto a la metodología aplicada en la enseñanza-aprendizaje de
una L2, se incentiva el uso de la misma. Incluso sorprende que la expresión
oral es una de las partes más importantes en el currículo de secundaria. Por tanto,
si tenemos en cuenta los dos puntos anteriores –adaptación y uso de una lengua
en la que no se es competente- tiene lugar la interlengua, concepto en el que
me voy a detener.
Según lo comentado en clase, la interlengua
es parte del proceso de aprendizaje una vez aceptamos que este conlleva errores
por parte del alumnado, ya que está practicando para la adquisición de X
competencia, momento en el que su representación lingüística sería acorde con
los objetivos (y, por tanto, ¿ya sería una lengua? ¡Guau! Resulta complicado esto
de los límites...). En consonancia, la
interlengua está en constante evolución pero ¿tiene fin? Hasta el momento, y es
que una no se puede desvincular del todo, yo estaba familiarizada con el
concepto de interlingua, el cual pone el énfasis en el resultado del contacto
cultural y/o lingüístico, como se comenta en esta columna con cierto toque
irónico y especialmente exagerado: “Antes o después habrá que admitir que el
políglota no está de moda porque no hace falta hablar varias lenguas, llegará
el momento en que las hablemos todas al mismo tiempo”. En este sentido, me
parece realmente fructífero que aceptemos el “error” o la interlengua como
parte fundamental del proceso de aprendizaje pero, sobre todo, en según qué
contextos, también creo que debemos de olvidarnos del error y centrarnos en la
intercomunicación, es decir, aplicar el sentido común y naturalizar la
interlengua o sistema de transición como un estado completamente emancipado y
sin un objetivo específico, siempre y cuando la comprensión sea posible.
Con esto en mente, resulta especialmente complicada
la puesta en práctica de métodos como el de “gramática-traducción” (el cual nos
tocó analizar en la actividad realizada durante la sesión), los cuales han ido
evolucionando o estancándose hasta el
día de hoy. Como comentamos en clase, lo importante es saber qué funciona para
cada uno de los grupos e incluso contenidos, por eso el personal docente ha de
tener interés por actualizarse y adaptarse a cada pequeño reto del aula. En
consonancia, y en cuanto a la sección de tecnología tratada en la sesión, me
gustaría comentar que estoy expectante ante la siguiente y última materia, en
la que espero que se adapte toda la información que se nos ha dado sobre
innovación al caso concreto de la enseñanza-aprendizaje de una lengua
extranjera.
Sin más, aprovecho esta última entrada de
reflexión para comentar que este año y, en particular, gracias a esta materia,
he encontrado el vínculo entre dos aspectos relativos al ámbito profesional que
me parecían muy difíciles de combinar: mi formación y experiencia laboral en un
proyecto de investigación (a grandes rasgos, a favor de la diversidad
lingüística y en contra de las lenguas como vías de discriminación), y la
docencia de lenguas extranjeras (en particular, de dos lenguas dominantes). Gracias
a la experiencia como profesora de español para inmigrantes, los contenidos de
esta materia (sobre todo lo referido al MCER, las competencias, etc.) y la
elaboración de las entradas del blog creo que he entendido cuál puede ser una
posición como docente de lenguas en la que me sienta realmente cómoda, claro
está, sin dejar de hacer llegar los contenidos lingüísticos y adecuándome a lo requerido
en los dichosos certificados o niveles de lenguas. En este punto, creo que la actitud y
la forma en que hacemos llegar nuestras materias sería lo fundamental, por lo
que mi perspectiva sobre todo esto puede promover la autoconfianza del
alumnado (por ejemplo, al no recalcar continuamente su falta de adecuación a
una norma, o motivar la intercomunicación poniendo en práctica sus recursos), de la que yo carecí
en mi época como estudiante de inglés y la cual creo que es básica, junto con otros
elementos, para conseguir cualquier reto.

Parabéns pola túa entrada. Moi interesante a túa reflexión sobre a interlingua. Concordo contigo en que, nalgúns casos, non habería por que propoñerse un maior obxectivo que o dunha comunicación efectiva. Vivimos ás veces obsesionados dun xeito insán coa perfección e a competitividade, comparándonos coas habilidades que teñen os demais para tratar de determinar se somos realmente competentes. É loable procurar unha mellora persoal en todos os aspectos da nosa vida, pero é tamén igual de importante aceptar as nosas propias limitacións e centrar os nosos esforzos onde realmente se necesita.
ResponderEliminarOla, Aarón!
EliminarMoitas grazas pola túa lectura e por animarte a comentar coa túa opinión. Gústame especialmente o teu último apuntamento sobre a importancia de aceptar as nosas limitacións, tes toda a razón!
Xa de paso... Feliz ano! Vémonos pronto!