TEMA 1. La enseñanza de lenguas en el actual modelo educativo nacional y autonómico
¡Hola, colegas!
En esta entrada me dispongo a tratar
algunas de las temáticas que más llamaron mi atención durante las sesiones del TEMA 1, en el
que tratamos la evolución de la enseñanza de lenguas en el Estado español y en
Galicia, tanto en la educación obligatoria y post-obligatoria como en las de
régimen especial, siendo esto último una novedad en lo que llevamos cursado de máster.
Una de las primeras observaciones constatada
por Carla Bouzada, la docente, fue que hasta bien entrada la segunda mitad
del siglo XX la lengua extranjera con mayor visibilidad en el
panorama educativo era el francés. A este respecto, es un hecho que los padres, madres o tutores de las generaciones más jóvenes ya
no gozan hoy en día de un mayor conocimiento de
francés que de inglés, a diferencia de la época de los míos, quienes ni siquiera estudiaron este último, ya que ya existen generaciones completas de ascendientes y menores que han sido escolarizadas en un
sistema educativo en que ha prevalecido la presencia del inglés en las aulas. Y es
que, como sabemos, la escuela moderna nació como un elemento fundamental para
la creación de los Estados-nación y, como tal, es instrumental para la
asimilación y reproducción de su norma, así como para dar respuesta a sus necesidades socio-económicas. Claro
está que, con el paso del tiempo, la idea del Estado-nación ha ido perdiendo
fuelle (al menos en lo económico) y, para sobrevivir en el capitalismo
actual, hay que buscar nuevas alianzas.
Volviendo al tema que nos ocupa, el de la
enseñanza de lenguas extranjeras, el inglés se ha posicionado como lengua franca en el proceso de la mundialización de la economía, por lo que se ha convertido en una necesidad. El caso del
Estado español es particular en cuanto a que su sistema educativo responde tanto a los
requisitos de formar parte de una potencia mundial, la Unión Europea, como a
la ideología del partido político en el poder. En este sentido, si
bien la lectura de los preámbulos de las dos últimas leyes (LOE y LOMCE) deja entrever el momento histórico al que pertenecen, también permite entender cuáles son
las prioridades de aquellos que las apoyan a la hora de responder ante las
necesidades socio-económicas del momento. Aquí radica el principal motivo por el cual nuestros mayores han estudiado francés, mientras que nuestra generación y
aquellas más jóvenes quizás nunca entren en contacto con dicha lengua a lo largo de su escolarización
formal.
Hablando de leyes educativas, durante estas sesiones también
me resultó interesante constatar que, como ya nos habían
comentado en Deseño Curricular, destrezas ligadas a la fluidez en lengua
extranjera, como la expresión oral, están por encima de cualquier otra destreza
lingüística e incluso la corrección gramatical. Sin embargo, y como podrán
afirmar algunas de las personas que lleguen a esta entrada, y muchas de las
escolarizadas durante las últimas décadas, la gramática ha sido, si no la única, una de las constantes
a lo largo de nuestras clases de inglés como estudiantes. En España somos competentes
en gramática pero, a diferencia de nuestras iguales europeas, nos falta
fluidez y/o nos sentimos incómodas hablando la lengua inglesa. Si bien tener
conocimiento (meta)lingüístico nos permite reflexionar sobre las lenguas, entre
otras cosas, el interés actual se centra en que las personas sean productivas en
cuantos más contextos mejor. Para eso, no es necesario saber distinguir un nombre de
un pronombre. Bajo mi punto de vista, el conocimiento gramatical facilita el
proceso de adaptación lingüística a una lengua nueva, pero no sirve de nada si no
se puede poner en práctica. Enseñar gramática es sencillo y está en sintonía con los métodos más tradicionales, hoy en día denostados en ámbitos como en el
que nos encontramos. Es nuestra misión encontrar un camino de ida y vuelta,
proporcionando al alumnado herramientas orientadas a reflexionar sobre la lengua, así como aquellas necesarias para facilitar el sentirse cómodo al utilizarla. En mi caso particular, el objetivo es siempre la intercomunicación, no la corrección.
Otro de los puntos más controvertidos de
estas sesiones sobre el TEMA 1 gira entorno a la falta de especialización de la
materia y del profesorado de lenguas extranjeras en la enseñanza de FP. Como pudimos comprobar a partir
de la actividad de investigación realizada en el aula, esta no está destinada
a la competencia en inglés relacionada con la temática del ámbito laboral de destino, sino que se reduce a la repetición de contenidos que ya deberían
estar superados en cursos anteriores. Esto supone una gran
incoherencia del sistema educativo español, el cual, a partir de la LOMCE, se
centra en la empleabilidad de todo el alumnado, y ya desde antes, en la
competencia en una lengua extranjera. La FP es el marco
ideal en que conjugar ambas opciones, sin embargo, esto no se lleva a
cabo.
Antes de publicar, me gustaría
comentar que, como docentes de lenguas extranjeras, debemos de ser críticas
ante el imperialismo lingüístico del que somos partícipes. En muchos de los
casos, tras el aprendizaje de una lengua extranjera yace una motivación
económica o laboral; sin embargo, además de la
lingüística, son muchas otras las barreras que se interponen entre ese supuesto éxito y el alumnado, como las de índole racial, de clase o de género.
Laura Rguez. Salgado
Grupo 2
<Encontré la foto aquí, pero si hacéis click en ella podéis visitar la página de la fotógrafa>
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¡Hola, Laura!
ResponderEliminarMe han encantado tus reflexiones acerca de la enseñanza de lenguas extranjeras en el actual modelo educativo, sin duda estoy de acuerdo con todas ellas. Centrándome en una, me parece importantísima tu reflexión sobre el excesivo énfasis que se hace en la gramática a la hora de enseñar una lengua extranjera, a pesar de que, como bien mencionas, las destrezas orales como la fluidez deberían tener más peso que las demás destrezas, sobre todo en los primeros cursos de la Educación Secundaria Obligatoria. En una de mis entradas también comento este tema puesto que me parece sin duda uno de los grandes errores del modelo educativo actual y creo que tiene una relación directa con la la falta de éxito en el aprendizaje de idiomas extranjeros dentro del contexto nacional. Te dejo un pequeño fragmento de mi entrada que apoya totalmente tu reflexión: "Año tras año se exige que se estudien los mismos conceptos gramaticales y se adquiere un amplio conocimiento teórico que no se sabe poner en práctica: ¿Cuál es el objetivo de saberse de memoria la estructura del condicional si después se es incapaz de ponerlo en práctica? Directamente ligado a esta dificultad está la realidad del mundo laboral, en el que se demanda un conocimiento práctico que resulta prácticamente imposible de alcanzar".
Ojalá que poco a poco cambiemos esto y le demos a la destreza oral la importancia que se merece primando, como bien comentas en tu entrada, la intercomunicación frente a la corrección.
¡Un saludo! :)
¡Hola, Joana!
EliminarGracias por tu comentario, futuras docentes como tú propiciarán ese cambio tan necesario.
¡Besiños!